Cuando baja la temperatura, es normal preguntarse si el bebé tiene suficiente abrigo. La respuesta depende del clima y de si están en casa, al aire libre o en el auto. Estas pautas generales pueden ayudarte; si tienes dudas por la edad o la salud de tu bebé, consúltalo con su pediatra.
¿Cuánta ropa necesita?
Como orientación, el NHS recomienda ponerle al bebé una capa más de ropa que la que lleva puesta un adulto en el mismo ambiente. Para comprobar si está cómodo, toca su pecho o espalda. Las manos y los pies pueden sentirse más fríos sin que eso signifique necesariamente que el bebé tenga frío.
En casa y a la hora de dormir
Al entrar a una casa o a un vehículo caliente, quítale el gorro y las capas adicionales. La Academia Americana de Pediatría recomienda evitar que el bebé se sobrecaliente y no ponerle gorro dentro de casa después de volver del hospital, salvo indicación médica.
Para dormir, acuéstalo boca arriba sobre una superficie firme, plana y despejada. Si usas un saco de dormir, sigue las indicaciones del fabricante sobre talla y abrigo. El NHS considera que una habitación de 16 a 20 °C es cómoda y segura para el sueño del bebé; evita mantas eléctricas y fuentes de calor junto a la cuna. Las recomendaciones completas están en las guías de vestimenta del recién nacido del NHS y de sueño seguro de la AAP.
Al salir y al viajar en auto
Al salir, usa capas que puedas quitar o poner según cambie la temperatura. Si el bebé va en una silla de auto, no pongas un abrigo grueso o un traje acolchado debajo del arnés: esas prendas pueden comprimirse y dejarlo demasiado suelto. Abróchale el arnés sobre ropa ligera y, si hace falta, coloca una manta por encima. Revisa las instrucciones de la silla y la guía de la AAP para abrigar a los niños en el auto.
Si te preocupa que tu bebé esté demasiado frío, demasiado caliente o se encuentre mal, contacta a su pediatra. Esta guía ofrece información general y no sustituye una evaluación médica.

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